lunes, octubre 12, 2009

Sólo soy mis fisuras

Asumamos la actitud de vírgenes.
Así
nos quieren ellos.

Forniquemos mentalmente,
suave, muy suave,
con la piel de algún fantasma.

Sonriamos
femeninas
inocentes.

Y a la noche clavemos el puñal
y brinquemos al jardín
abandonemos
esto que apesta a muerte.



Ana María Rodas




domingo, octubre 11, 2009

sábado, octubre 10, 2009

Mejor me voy explicando bien a falta de precisas conclusiones...

Aglomeraciones: qué ritual tan necesario. Repegar sus pieles, caminar en conjunto, sudores de mil ocho mil y unos cuántos manotazos en tus nalgas. El contacto de un puñado que tienen algo en común. Ser parte es lo importante ¿sabes? Te transformas como un pobre mortal perdiéndote entre sus cuerpos llenos de moda y preocupaciones. Caminas, te detienes, observas, compermiso y el ciclo se repite. Me encanta. Somos tan ciclados tan iguales. Vaya que la soledad se comparte, me queda claro.



domingo, octubre 04, 2009

Baby it's been a long long time

Ni yo lo creía pero ya pensar en escribir sobre él en esta basca de blog, me asusta y bastante, por eso mejor veré una película o ire a correr, que más da.

miércoles, septiembre 30, 2009

Empezar

Todavía no he bebido lo suficiente.
No digo mucho, digo lo suficiente.
Así que ahórrate la otra vez
y próximas. Nunca dije: atada soy.
Ni me horroricé por un beso
en cualquier parte. Adoro
sólo lo adorable. Un día, u otro
siempre puede asomarse una
a la ventana y ver tejados.
Adoro los tejados y beber.
Bebo para la tirria, para
comprender. No te entiendo,
me levanto, está bien,
no me quedo.

martes, septiembre 29, 2009

A mí me gusta el encantamiento de ciertas tardes, cuando lo evidente no es real.

Cuando llegan este tipo de derramamientos líquidos en una mujer hay mucho bienestar y tranquilidad; es un signo de que no cambiará nada. Cuando hay derramamientos líquidos en una mujer hay dolor e incomodidad; es un símbolo de sencibilidad. Cuando hay exaltaciones emocionales en una mujer encontramos confusión y desesperanza; es una llamada de atención. Cuando hay un verdadero ataque histérico de remordimientos e indudables sentimientos de venganza en una mujer hay que escarbar y tener cuidado; correr y esconderse.