martes, julio 29, 2008

Esperando que el viento doble tus ramas

Pues digan lo que digan a mí me parece de lo más romántico las mantas y pancartas que cuelgan de los desniveles de la Lázaro Cárdenas declarando amor o pidiendo perdón. ¡Ay, que empalagoso!





lunes, julio 28, 2008

Y aunque hoy comencé de nuevo

Mis más cercanos siempre han esperado grandes cosas de mí. Lo sé, lo puedo ver en esos ojos. Odio esos ojos, por cierto. Están borrachos de esperanzas y sueños que no me hago a la idea de cumplirlos. No puedo, no soy así, ¿cómo hacerlos entender que solo son sus simples expectativas ficticias de mi persona? Siempre haré lo que pueda, no lo que ellos quisieran que haga y por ese motivo los voy a decepcionar y estoy dispuesta a cargar con las consecuencias pero no sin antes advertirles que se darán un gran golpe mortal al creer que una persona puede llegar a cumplir con los requisitos del ser humano ideal que tienen en sus cuadradas mentes.
Yo aprendí de la manera más cruel esa forma de pensar y la aprendí muy bien. Nunca esperes nada de nadie porque tarde o temprano te decepcionan. Lo peor es que no es su culpa, sino la nuestra puesto que vivimos a la deriva pensando en el "nunca me fallará" y los ponemos en un pedestal, sangrando del orgullo que sentimos al tener amigos, padres, hermanos, cuñados, primos, jefes, abuelos y vecinos que no serían capaces de hacer alguna tontería.
Ash, no es así. Todos fallamos, todos cometemos errores irreparables, nadie está absuelto de nada. Es mejor tomar a la persona como lo que es: un ser común y corriente que respira, come, bebe, llora, defeca; que está lleno de virtudes y defectos que se mezclan para hacer a la madre abnegada que adoras y te hace el desayuno, o a tu hombre ideal que siempre te deja por el futbol. Es mejor experimentar el amor del prójimo y hasta qué punto puede darte su ser sin esperar casi nada. Es mil veces mejor amar y conservar en la memoria todos esos pequeños detalles que nunca pensaste que haría por ti y definitivamente es maravilloso el poder que tiene la vida para mostrarte infinidad de seres humanos detestables, amargos, cariñosos y alegres que hacen que tu existencia se torne interesante . Simple y sencillamente sería muy aburrido creer que las personas van a reaccionar como queremos nada más porque tienen una etiqueta especial en nuestra vida; eso es muy egoísta. No hay nada ideal en esta realidad, lo mejor es dejarse sorprender por las capacidades de cada cual y sobrellevar la idea de que no todo es una telenovela.
Sin miedo a buscar críticas y represalias por mis comentarios, afirmo que lo importante no es dejar de creer, más bien es saber exactamente en qué posibilidades creer.
La gente es hermosa y tiene mi corazón pero no voy a creer en mi propio mundo perfecto cuando hay miles de mundos exigiendo uno también. Yo solo me doy la oportunidad de disfrutar a todos mis cercanos como son sin exigir ideas absurdas.




...no me extraña nada
que el fantasma de tu recuerdo
aún ronde por aquí

domingo, julio 27, 2008

Hoy... que evitas mi mirada al encontrarnos...

Soy una inexperta para eso del ligue y sus derivados. No logro olfatear esas pequeñas circunstancias que hacen que un hombre y una mujer comiencen una plática y sobre todo comportarme como la dama que soy o que dicen que debo ser. Yo trato a todos por igual y sin tapujos, pero me he topado con personas, revistas y libros llenos de consejos que hablan sobre el trato emocional y físico que suelen tener las personas que coquetean. Demasiadas teorías para ponerlas en práctica, al menos yo me confundo. ¿Por qué no se puede trabajar dentro de los parametros hombre-mujer-reproducirnos-morir? Todo es tan complicado. Las mujeres somos complicadas, los hombres son muy prácticos; he pensado demasiado sobre todo esto y por más que la "objetividad" y los pensamientos y escritos que tengo sobre este tema, nunca me dejan satisfecha. Es un maldito círculo vicioso asqueroso lleno de laberintos que nos encanta cruzar. ¿Seremos masoquistas?








Hoy...
Te he vuelto a mentir...
Comenzarás a darte cuenta,
por mi actitud darás la vuelta,
y al despertar verás un muro,
y al lado un pobre corazón.

viernes, julio 25, 2008

El hombre más feliz II

Sí, todo cambia, eso fue lo último que dije.
Y vaya que todo cambió.
Al menos, yo dije una verdad, tú...
bueno, ya ni sé.






...

miércoles, julio 23, 2008

Hola, mi nombre es Susana y me gusta Wisin y Yandel

Ahora soy más amable que antes, más educada. Los "buenos días" están completos en mis labios y los extraños son como pequeñas flores que debo oler. La atención al cliente me marea con sus sorpresas y los "gracias, muy amable" se van acumulando en un collar de perlas que porto muy orgullosa. En verdad, soy otra. Siento como fluye la nobleza en mí y la puedo transmitir por el teléfono; a cada extensión, a cada departamento, a cada rincón del monstruo laboral.
Pero eso me ha traído muchos problemas. He cometido errores tan grandes que mi jefe termina por darme nalgadas mentales de lo impertinente e indiscreta que soy. Hago y deshago y vuelvo hacer y vuelvo a cometer la misma pendejada. Lo peor es que me digo: okey, ya entendí... ¡Y no es cierto! jaja.
Sin embargo, descubro cosas en mí. Descubro que no soy tan culera y si soy distraída; descubro que, efectivamente, soy irresponsable y que no me importa el qué dirán. Descubro que la vida de oficinista no es para mi espíritu y que la sonrisa conquista corazones. Descubro que la gente habla, habla y habla y nunca te dice nada a la cara. Y sobre todo, descubrí que los hombres mayores de treinta años y los menores de veinte no le pueden ofrecer absolutamente nada a mi alma infantil; yo sí pinto mi raya.

El punto es que siempre termino desviándome de la verdadera escribida y la verdadera plática. Soy experta en salirme por la tangente, lo sé.
Tal vez deba pensar más en mi estúpida amabilidad problemática y sí enfocarme en mis culeriadas astutas que andan todas ansiosas por salir. Sí, eso voy hacer. Al diablo con sus "Ah sí, no hay problema" y bienvenidos los "No, ahorita no puedo".






Así se nos da... y salimos
a solas permítame, sienta el ritmo
síguele exitándome, yo te convenso
matamos tiempo aquí, aquí, aquí

sábado, julio 19, 2008

...pero me conformaría con un honesto error en el nombre de un dulce amor.

No me importa mucho el hecho de terminar como un lindo tomate con pecas y cejas castañas, ni tampoco me importa la absurda e inestable situación del sudor. En serio, uno aprende a conocer y amar todas esas pequeñas inhaladas de vida nueva. Quiero advertirles que yo no me detengo. No me detengo ante las amistades y ante las adversidades; esa montaña del mal no me vencerá.
A penas hace algunas horas, mi jefe me reclamó el poco tacto que tuve con su presencia y yo solo pensé: nada es personal, caray. Tengo un problema con la autoridad y más cuando es fuera del ambiente laboral. Muchas veces me hierve la sangre y una orden es apretar el botón de la desobediencia. La otra jefa me dijo: pues tienes que cambiar eso y rápido, a lo que yo pensé: ¿eso es una orden?
El caso es que no me detengo y no lo tomes personal, mi ansiedad y mi ánimo se mezclan y no hay nadie que lo pueda parar.








Relájatee...
No ha pasado nada y los nervios ahora te hacen reír
Veo que cuando me hablas no te quieres despedir
No me conformaré con mirarte na' má'