miércoles, febrero 18, 2009

Aviso importante

Cuando te digo que no me conoces bien es porque no puedes decir que estás enamorado de mí. Tal vez deberías aceptar que no somos el uno para el otro y tal vez yo deba recordar que no hay escapatoria del otro.



♪:::::
De algo estoy segura
lo nuestro está en tus sueños...
::::♪

martes, febrero 17, 2009

Me canse de contarte historias que no me creía ni yo

A ésos momentos, cuando la música interpreta el ánimo del ambiente donde se desenvuelven los personajes, yo los describo como mágicos. En verdad hacen que las series de televisión gringa valgan la pena. Podría ser el peor capítulo de la serie, incluso el más aburrido, pero si cuenta con ese pedacito de acústica, a mí me parece que valió la hora que se pensaba perdida.
No puedo imaginarme qué estilo de música le va a mi personaje de chica promedio sin peinarse el cabello...

lunes, febrero 16, 2009

Y aunque me digan que me aferro a lo imposible

Yo no tengo nada en contra de los pobres lunes, me da igual si la vida comienza un martes o un viernes ya que no alcanzo a notar alguna diferencia entre días ó días. Pero en definitiva, este lunes no ha sido mío, aunque la expresión sea solamente para no perder el sentido de pertenencia.
Las fatales acciones que me llevaron a considerar este día como pésimo están de sobra pues no quiero que el centro de mis últimas horas se concentre en terribles recuerdos, pero lo que sí quiero subrayar es que la lluvia fue la cereza en el pastel.

domingo, febrero 15, 2009

De momento...

Tú me inspiras, cómo no. :)









Yo soy tu otra parte, tu medio latido
Tu cuarto creciente, tu nido de amor.

sábado, febrero 14, 2009

Quizá faltan unos días...

Ya lo había pensado pero siempre se me pasaba porque casi nunca voy a centros departamentales ni tiendas de ropa. El caso es que precisamente ayer, mi problema se agravó y me sentí acosada, acusada, señalada y por supuesto ofendida. Sin embargo, de cierta manera, una parte es mi culpa.
Hace aproximadamente un año mi amiga zobeida me regaló una bolsa muy padre, la cual yo utilicé para mis libros cuando iba a la escuela y para mis pertenencias cuando iba a trabajar. Incluso podía cargar con todo lo que yo quisiera ya que ésta bolsa es muy, pero muy grande. A mí me pareció muy acorde a mi personalidad y estilo de vida desordenado y vigoroso pero para mi familia y amigos fue motivo de burlas. Decían que todos los días iba al mercado, qué a dónde me iba de viaje, qué si estaba cargando a una persona, etc,. En fin, muchas agresiones que al principio me molestaban pero a fin de cuentas salí victoriosa porque terminaron aceptando los beneficios que también a ellos les ofrecía el bolso cuando ibamos al cine o a un antro.

El problema llegó cuando por primera vez llegué a un lugar para consumir el producto que vendían. Al principio hice caso omiso a ciertas actitudes que presentaban las nenas que trabajaban en esos lugares pero después de un tiempo capté el mensaje: bolsa grande-ratera segura. Lo tomé muy simple y me dije: para la otra ya no la cargaré. Pero siempre se me olvidaba y cada vez que me presentaba en algún lugar como ésos pasaba lo mismo, incluso llegué a jugar haciéndoles creer que realmente me robaría algo; me escondía, daba muchas vueltas, agarraba muchas cosas y luego las dejaba; me parecía inofensivo. Era solo un juego.
Pero precisamente ayer, mi amiga zobeida me invito a Sanborn's. Por increíble que parezca yo nunca había pisado ese lugar y hasta hace algunos meses había asistido al restaurant, así que sin sonar simplona, me emocioné.
Entré como si una niña estuviera apunto de jugar en la resbaladilla y al percatarme de que había un mundo de libros y revistas, solo pude decirle: aquí me quedo, tu piérdete.
Naturalmente tomé un libro y tomaba otro, lo hojeaba, lo miraba, me reía como idiota al leer títulos como: ¿por qué venus y marte se pelean? y seguía mi camino. Después de algunos minutos de estar ahí y darme cuenta que era un lugar muy padre, sentí como dos personas se acercaban a mí y me rodeaban. Sus trajes rojos nunca los hicieron pasar desapersividos e inmediatamente entendí el mensaje: por mi bolso, pero en ese momento no me molestó en lo absoluto, total, ya había vivido situaciones como éstas.
Sin embargo, todo se torno incómodo porque me preguntaron cuatro veces si se me ofrecía algo y si yo me movía de pasillo, ellos hacían lo mismo. Cabe señalar que había un mundo de personas ahí y eso me molestaba más; solo por el simple hecho de que yo llevaba un bolso grande me persiguieran así. No se lo dije a mi amiga puesto que estaba demasiado emocionada por la cita que tendría, así que omití ese incidente.
Al final si compré un libro y me dí cuenta que tienen todo el derecho a sospechar de mi persona y probables intesiones pues ellos no saben lo culona que soy para realizar ese tipo de acciones y que jamás he intentado en lugares públicos. Pero también me pareció exagerada la actitud de esos nenes, no me veía tan mal, aparte iba saliendo de mi trabajo y no me vestí como chola de pasadina (sin ofender).
Bueno, creo que ya es hora de que cambié de look en cuanto accesorios, tal vez el día de mañana sea peor y me lleven a la cárcel solo por traer un bolso.





...para que pueda decir que te olvide:::::::♪

jueves, febrero 12, 2009

Naaah, siempre no...

El otro día estaba poniendo en práctica una táctica que leí en algún estúpido libro de superación personal que no recuerdo el nombre pero ya sabemos de qué tipo ya que todos esos libros suelen ser del mismo tape solo que con distinto título editorial. El caso es que me concentré y pensé en todas esas cosas que debía agradecer, entonces agradecí por que mi cuerpo estaba completo, mi familia se ama hasta por los codos, que mis amigos me hacen muy feliz y que mi trabajo no es el mejor pero es el idóneo. Enseguida, pensé en las cosas materiales: no me falta dinero para sobrevivir ni automóvil en que viajar; fue ahí donde me cayó el veinte: tengo cómo andar.
Siempre me quejo de todo lo que me hace pasar mi torota, oséase mi camioneta. Que si no son los frenos, es la bomba del agua; que si no es el radiador, rechina por todas partes; que si tira aceite, lo quema... aff. La última es que se solto un botador y ahora es una sonaja con llantas, todos me dicen que debo decirle adiós. Eso me encabrona mucho, digo, es mi auto, es mi nena, es mi tronchatoro, es parte de mí aunque no le suban ni le bajen los vidrios. Sin embargo, insistíy me dije: ésta cosa es lo peor... pero es mi peor, es la que me trae y me lleva a donde yo quiero, no siempre me deja abajo y aunque parezca increíble las veces que la he necesitado en situaciones extremas me ha respondido como toda una chica valiente. Aparte, ella me ha obligado a convertirme en toda una mecánica y ahora puedo tener una amplia conversación sobre motores y líquido de frenos que, no es la gran cosa pero es algo nuevo.
¡Qué bien me siento! opino que lo intenten porque no siempre doy consejos idealistas que se desvían por la línea del "y qué tal si..." y mucho menos de motivación trillada, mejor tomémoslo como algo práctico.
Los quiero cachorros.




Qué conveniente situación,
me has conformado el corazó:::::::::♪

martes, febrero 10, 2009

Otra vez no... o bueno sí...

¡Uy! pues que puedo decir... tantos mundos, tantos años y coincidir, o sea me crece el cabello y las uñas; tengo una verruga espantosa en la espalda y me siento en el ojo del huracán.
En mi empleo toman medidas tan drásticas que mi espacio deja de tener sentido sin las llamadas al cel y sin poder teclearle a mis amigos por myspc. Qué cosas, dicen que por productividad laboral y yo estoy de acuerdo aunque no deja de doler.
Eso sí, a mis 23 primaveras aún me recetan jarabe, eso es lo lindo de mi doctor, que nunca se dejará de mamadas y seguirá pensando en mi irresponsabilidad como humana al no cuidar mi salud con esmero y amor.
Todos los días quiero ser la mejor y tú también puedes hacerlo...
ya pues, ni yo me la creí. Qué fastidio.




Que hoy te veo
y aunque lo intente no se me olvida...♪