jueves, octubre 16, 2008

Si mentí, fue para inventarme en el vacío.

Por unos instantes detuve el tiempo y contemplé el sueño que despertó el amor. Me acurruque donde nadie lo hizo, donde nadie puede verme, donde nadie es. Las caricias y los besos detuve en el tiempo y me advertí que un suspiro suyo debía tocar. Lo hice y ya no sé.
Todo quedó en el segundero. Todo se esfumó por las tardes. Tuvimos que encontrarnos y perdernos y volvernos y mirarnos. No te supe y no me explique. No debíste y no me bastarías. Ya no. Hoy debo tantas cosas y muestro tantas debilidades que ya no importan las circunstancias, lo único que vale es la estabilidad en el corazón.





♪Ni aunque te pida mil veces perdón
volverías a mi corazón...

sábado, octubre 11, 2008

Oportunidad # 5: fallido.

Siempre que me dejo crecer las uñas, me pongo muy contenta. Agradezco la fuerza de voluntad (temporal) que me invade por algunas semanas y presumo y digo y se manifiesta la sonrisa en mi cara. Es como un logro. Experimento el don del éxito. Se me inflan los pechos una talla más del orgullo que cargo. Bárbaro. En esos momentos me siento toda una ejecutiva con su respectivo estrés; golpeteos en mi escritorio con las uñas nuevas.
La felicidad viene de lo más chiquitito del universo por eso es muy difícil atraparla. Queremos encerrarla en un corazón y ponerle nombre. Tratamos de que esté en cada ser a nuestro alrededor y nombrarnos víctimas del sacrificio. Esperamos fechas para regalar felicidad. Pretendemos bailar, tomar y fumar felicidad. Aprovechamos las ofertas que hay en las tiendas; la queremos comprar y, sobre todo, queremos cojer con la felicidad. Bárbaro.
Por eso la felicidad es chiquitita y perversa. Sangrona y selectiva. Elitista, mejor dicho. Yo me cansé de ponerle nombre. Me cansé de comprarla, bailarla y cojerla. Así de sencillo. Los tambos se me llenaron y no puedo corregir el significado de mi felicidad.
Mañana será siempre y habrá más oportunidades. Mis uñas crecen y me pongo contenta. Feliz.







Quisiera pasar un día o más
perder el tiempo.
haciendo de nada, ver el cielo caer,
verte a los ojos...

martes, octubre 07, 2008

I tell myself all the words he surely meant to say

Mi jefe y yo solemos pelear por comentarios machistas o feministas que escupimos en ciertas ocasiones. Siempre tiene una actitud de "yo no me equivoco" y la mía siempre es " ¿a cómo no?". Soy la única altanera que se puede burlar en su cara y hacerlo reír al mismo tiempo. Los papeles suelen intercambiarse: él me regaña por la impuntualidad y yo me desespero por su memoria a corto plazo. Trata de ser "joven" ante las situaciones que conversamos y yo lo hago sentir "viejo" cada vez que puedo cuando hablamos de ésas situaciones. A él le huele la boca y a mi los pies. Me cae gordo cuando su ego se va por los aires y yo le caigo bien aunque mi ego se vaya al espacio. Me tiene demasiadas consideraciones y yo lo ignoro demasiado. Hago lo que se me pega la gana por algunos días para que luego me chingue y me haga llorar. Es muy sarcástico, vanidoso, castrante, molesto y muy inteligente para los negocios, vende a más no poder y decirle organizado le queda chico. Es muy obsesivo y le gusta mucho la limpieza en el escritorio. Al contrario, yo soy gritona, zarrapastrosa, buena onda, muy inteligente pero torpe para los negocios. Me molesta vender y mi escritorio está lleno de papeles que ni siquiera sé cómo jodidos llegaron ahí. Y por si fuera poco, a él lo odian y a mí me aman. Yo creo por esto y muchas cosas más nos soportamos y estoy segurísima que nunca encontraré un jefe como él. :)







I'll talk until
the conversation doesn't stay on...

lunes, octubre 06, 2008

Nada será igual pero yo sí te extraño III

A simple vista no entendía unos comerciales que promocionan las pastillas anticonceptivas. En realidad, no les ponía mucha atención y solamente me gustaba la canción pues era muy pegajosa. Incluso el otro día miré un comercial en youtube sobre condones y tenían la misma temática pero a mí me seguía valiendo... hasta hoy.
Yo lo viví en carne propia, no me lo contaron y desafortunadamente tuve que ser víctima de semejante escena. ¿Cómo es posible que haya padres criando a niños tan berrinchudos? fue lo primero que se me ocurrió al ver como semejante enjendro lleno de chocolate golpeaba y gritaba a su mamá porque ya se quería ir. Aparte de la pena ajena y de la vergüenza de la madre abnegada con cara de "perdón, él no suele ser así" había una incomodidad al pensar y ver todos esos problemas que le va a traer cuando siga creciendo. Yo paso.
Pero por otro lado, no cabe duda que los genios de la publicidad cada día se entrometen más en lo cotidiano y nos muestran un poquito de realidad para identificarnos en el momento y lograr que nuestras pequeñas e ignorantes mentes se digan: ¡hey, es cierto! y deprimirnos aún más.

Al poco tiempo yo tomé uno de los globos metálicos que había y empecé a jugar con él. El mocoso inmediatamente reaccionó y trató de arrebatarmelo y le dije: Las cosas se piden por favor. El chamaco balbuceo la palabra y hasta me pareció lindo, pero parece que a la madre no le gustó la forma en que le hablé a su malcriado. Todavía que me doy a la tarea de educarlo (cosa que ella no se le ven ganas de intentarlo) se molesta, ¡bah!. Conste que yo fui buena e iba a impedir que terminara en el reclusorio.

domingo, octubre 05, 2008

Por eso el amor no se busca, sucede.

Y lo que nos sucederá es que nos iremos a la verg#$%^ con esta recesión económica y solo faltan unos cuantos meses para que el trueque vuelva a estar de moda. No quiero leerme al borde de la psicosis pero por si las dudas debemos ahorrar lo que podamos y cuidar nuestros empleos. Dejémos de pedir mamadas y empezar administrando nuestras salidas y nuestros vicios. Y si no queremos estar al pendiente de la bolsa, nomás observen las casas de cambio y se darán cuenta qué tan grave anda la cosa.





Porque ¿quién comanda y jala este vagón?
¿qué conduce el gran locomotor?
Porque ¿quién comanda y jala éste barco?
¿Quién escribe de revolución?

sábado, octubre 04, 2008

Oportunidad # 4: fallido.

De buenas a primeras él empezó a seguirme y viceversa. Yo no lo busqué y, estoy segura que tampoco él a mí. Nunca pensamos que las casualidades fueran tan marcadas y que los diferentes momentos de nuestros encuentros fueran tan normales y tan cotidianos. Yo trabajando y él en el suyo; yo cantando chop suey y el bebiendo cerveza. Definitivamente no significa nada pero me deja una espinita que ya había sentido antes y que ya no quiero volver a sentir.
No me quiero resignar a que estoy desahuciada en este tipo de cosas, me conozco y sé lo estúpida que puedo llegar a ser. A mis más cercanos les platico mis inquietudes y por mayoría de votos soy una verdadera tonta por no aprovechar "las oportunidades". A mi me sigue pareciendo que no significa nada y me repetiré hasta el cansancio que no significa nada a pesar de que las personas y los hechos se empeñan en un nosotros.




Can't read my,
Can't read my
No he can't read my poker face
(She's got to love nobody)

miércoles, octubre 01, 2008

...sólo tus pupilas sabrán que fue verdad.

Y es que yo ya no sé en qué creer. Hay una pequeña abertura en el espacio donde dos personas (o varias) deben, en algún punto no visto por el ser humano, encontrarse. Buscarse no es lo correcto, más bien es esperar sin saberlo; invocarlo sin creerlo. Todo es tan perfecto, un día te vez lleno de mierda y al día siguiente hueles a rosas, yo no entiendo. No.
Por lo pronto y por lo más rápido tendré que caer sobre la brisa del amor. Tonto pero cierto; estúpido pero maravilloso.

Sin embargo, no todo me parece claroscuro, hay tantas maneras de plasmar las acciones que ocurrieron hace un par de días que me mareo y vomito mis ideas.
No estoy segura como tomar esta lección y tampoco es como lo pintan. No cabe duda que uno tiene que vivir situaciones para entender que el sexto sentido no es un mito.
Tranquilos estamos, felices estamos... solo hay que transmitirlo. También debo preguntar y debo obedecer.

Aunque se acerque el final, estoy dispuesta a soportar toda clase de comentarios, necesito tomar un rumbo que no sé cual es y relajarme. Aprendo a vivir. Si.






Siempre serás
bienvenido a este lugar,
a mi lista de obsesiones
de nombres a olvidar.
Como recordarte, sin mirar atrás
Yo nunca olvidaré el último vals.