miércoles, marzo 19, 2008

Pretextos

#8: Buenas tardes ¿le puedo ayudar en algo? No, gracias, solamente me gusta estar parada en la entrada de su tienda imaginando que me puedo comprar todo lo que está en ella.

martes, marzo 18, 2008

Si te acuerdas de mí no me menciones porque vas a sentir amor del bueno♪♪

Sábado 15 de marzo aproximadamente a las 8:00 pm se me solicita en el automóvil de Zobeida para acompañarla a recoger a una persona y llevarla a un punto muy lejano de la ciudad. Qué importa eso, trae el tanque de gasolina hasta el tope. Nos preguntábamos si nuestro amigo Alex P. querría ir también y hacer más ameno el viaje. Dijo que sí, él nunca se raja. En el camino ibamos haciendo los ya tan conocidos planes para salir y divertirnos un poco después de estar trabajando para el jefe de jefes y olvidarnos un poco de lo habitual. Eso es imposible, nosotros somos los habituales y nos encanta hablar de lo habitual. Por fin llegamos por la persona y nos dispusimos a entrevistarlo pues tenía información importante para nosotros y necesitabamos su punto de vista para ponernos al tanto del enemigo. Los vamos a chingar, no te preocupes.
Tuvimos que tomar carretera y aunque ibamos muy contentos platicando, ibamos también un tanto nerviosos ya que era la primera vez que Zobeida manejaba por esos lares. Confiamos en ti amiga, solo es la sensación de ver el canal lleno de agua y tu manejando casi a 90km por hora. Al llegar a nuestro destino, esta persona se bajo del coche e inmediatamente hicimos comentarios acerca de lo que nos había dicho. Claro que suavizó todo, tiene que defender a su movimiento pues. Tratamos de impactar varios carros estacionados pues nos dimos cuenta de que pertenecían a personas no gratas a nuestros ojos. Somos buenos y bien culones.
Ya más seguros al volante y siguiendo con la plática preguntamos a Alex P. qué hora sería la más adecuada para asistir al cine. Dijo que a las 10:20 era lo más cercano pues la función en cine estrella comenzaría en unos minutos y no habría oportunidad de llegar a tiempo. A mí me pareció que llegar a la ciudad del cine ubicado en el chikali new sería lo más lógico pero mis acompañantes se rehusaron ya que no les parece el trato que dan ahí. Son bien fresas woey y yo bien chuka yunou. Siempre que se sucitan estos casos de indesición optamos por rendirle un homenaje a nuestra gran patria y utilizamos la democracia. O la imposición, como guste llamarle. Le preguntamos a la persona si deseaba asistir y seguir deleitándose con nuestra irreverente compañía pero desistió de la idea pues tenía que llegar prontamente a casa. Dirigiéndonos hacia ésta, platicamos muchísimas cosas y entre ellas las diferentes maneras que utilizan las personas para desenvolverse en sociedad. Quién sabe qué nos pasa, no tenemos sentimientos o nos vale madre reírnos de la gente. Esta persona no se puede quejar, a pesar de que tiene una vida espiritual muy completa, le enseñamos que la mano poderosa no es tan poderosa como dicen que es, las gentes del pueblo siempre fiel. Estoy segura que si Santos lee esto, me exorcisará. Nos dio las gracias y dijo desearnos buena fortuna. Qué lindo. Al dar marcha, Zobeida preguntó a donde iríamos esta vez. Pensando en que debíamos hacer algo diferente y por lo tanto comer algo diferente, creímos que sería una gran idea ir hacia el establecimiento donde preparan unas ricas papas rellenas pero lamentablemente estaba cerrado. En sábado y un negocio cerrado, qué gran estrategia de mercadotecnia eh. Así que no tuvimos más remedio que ir a el restaurant de comida rápida carlos el primogénito y saborear unas ricas y grasosas hamburguesas. Ah... y ensaladas. Llegada la hora de bajar de nuestro artefacto de cuatro ruedas, sentimos el inmenso frío que hacia y casi corriendo nos metimos al establecimiento. Ya contentos y deseosos de comida, miramos el menú. Sabíamos con seguridad lo que queríamos y estabamos listos para ordenar, pero parecía que los empleados del lugar nos ignoraban. Pero eso qué importa, ahí está siempre Alex P. brindándonos la sútil ayuda que lo caracteriza y el modo tan amable de su corazón al dirigirse a una persona. Qué huevos, ¿me vi mamón?. Después de unos 15 minutos de luchar como animales por nuestro derecho a tener un pedazo de carne, nos sentamos y empezamos a disfrutar, platicar, reír, pensar y masticar las oraciones de la vida, del amor y de las circunstancias. ¿Qué estará haciendo en estos momentos el amor de mi vida? ¡el bodycombat es la onda woey! ¿Cuando vamos a tener junta?. Tan perfecto era todo. Tan armonioso e increíble lo fue todo, hasta que Alex P. señalo que eran las 10:20 y ya estaba por comenzar la película. Nosotras, que somos unas damas hasta por los codos y que nuestro querido amigo sabe que nos molesta llegar a una sala oscura, pensamos que sería mala idea decir algo. Simplemente sonreímos y anunciamos nuestro alivio ya que estabamos a escasos metros de la ciudad del cine San piter. Eres un pendejo, neta. Pues con la comida atravesada en la garganta y llenos hasta el tope como el tanque de gasolina del auto de Zobeida, llegamos barridos a pedir los boletos para la función. No contamos con ninguna tarjeta, apúrate. Yo quise apelar la desición ya tomada y sugerí ver otra película, tomando como defensa el que estaría oscuro y no miraríamos los cortos de posibles películas que nos interesarían. Pero ya saben, viva la democracia. Nos sentamos satisfechos en las butacas cómodas con coderas movibles y a la expectativa de este filme llamado Frágil. No te tapes la cara culón(a), no está pasando nada. Gritos, risas, cállense pendejos. Y por fin los créditos. ¿Por eso pagué?. El cine; el gran santuario de la crew. Gracias a Dios el centro cívico dejo de ser la opción. Saliendo del establecimiento hicimos los típicos comentarios del frío que no cesaba y decidimos correr hacia el auto. No tenemos dinero para darle, arráncate. Llegamos a mi casa muy contentos y nos quedamos un rato parlando sobre la crisis económica que vive el país, de lo pobre que es nuestro gobierno y de la falta de interés social. A la verga, esto se merece unas cheves. Ya eran casi las 2 de la mañana cuando nos despedimos y nos deseamos felices sueños. Qué chingados, nos vemos diario. Solo espero poder al fin descubrir qué es lo que tenemos que hacer para reavivar nuestra amistad. Ir al circo de la maruja woey.





Vendí mi voluntad,
las ganas de luchar.
A un viejo conocido,
a un mal amigo mío,
que es el miedo a despertar

lunes, marzo 17, 2008

sábado, marzo 15, 2008

Dame una canción para esperar...

Esta bien, ya me voy a aplicar. Es que sucede que me entra el "hasta aquí" y acabo con todos y de todos. Es una fea manía que tengo, nadie la comprende y serían largas las explicaciones. Recorcholis. La lección de vida aprendida es: no niegues lo que eres, lo que necesitas y lo que vales; soy solo letras, necesito creer y para ti valgo una nada.
Por una parte me siento contenta pues las situaciones elementales y profesionales empiezan a sonreír; un día tienes ciertas cosas, pierdes otras y encuentras mejores. Aunque no dejo de extrañar pues. Ya pasará. Todo está así bien rico a la menos uno. :)



...temo que mi sensatez
subestime mi manía de querer volverte a ver♪♪♪

miércoles, marzo 12, 2008

Disfruta el viaje

La verdad extraño a la otra. A pesar de que era una fracasada sin aspiraciones, al menos tenía una ilusión. Pero la de ahora descubre, experimenta y aprende a vivir. Las decisiones.
Me gustaría que las dos se fusionaran para nunca olvidarse y mantuvieran a la triada en equilibrio; sería mucho más fácil soportar las aglomeraciones sentimentales en todos los aspectos básicos del ser humano. Ash, cosas imposibles. Yo por lo pronto me espero a la reconciliación mental, levito por la vida y me sueno la nariz.




Si algún día nos cruzamos
no respondas ni hagas caso
a los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver
yo te diré que voy tirando
negaré que estoy llorando
fingiré que el tiempo todo lo curó.

domingo, marzo 02, 2008

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido

todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron

hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos c o n t i g o
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha

creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos

ni del tiempo

hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
más no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
s
olo

siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti

sábado, marzo 01, 2008

Sometimes I feel the fear of uncertainty stinging clear

Me han pasado muchas cosas vergonzosas, la mayoría de ellas en secreto, porque da la casualidad que siempre cometo estupideces cuando nadie me ve como diría aquel cantante. Una vez me agaché para tomar los papeles del baño, mis greñas cayeron a la taza y sin darme cuenta de ello, me levanté tan rápido que me vi en los comerciales de shampoo: sexy y bañada en aguas de retrete. Una vez me ahogué con soda ¿cómo? nunca lo supe, de verdad sentía que iba a morir. Tengo una pulsera que me gusta mucho pero que el elástico ya no es lo suficientemente apretado y cualquier movimiento brusco que haga mi mano sale volando y en una ocasión iba caminando por la calle y le pegué a un tipo en la espalda, él no supo qué fue lo que pasó y yo disimuladamente fui por la pulserita. Estando en el kinder siempre fui una niña fiel a los columpios y un día pedí permiso para ir al baño y aproveché para columpiarme poquito. Me sabía muchos trucos que a esta edad sería imposible de realizarlos, pero algo salió mal y me enredé no sé cómo, solo veía que mis manos se empezaban a poner moradas. Para mí fue eterno, pero cuando regresé al salón nadie lo notó. A cada rato me embarro de cosas y muchas veces nisiquiera sé de donde provienen(¿?). Una vez se me subió una araña a la cabeza, supongo que duré con ella mucho tiempo, a pesar de que sentía movimientos no los tomé en cuenta y hasta que se bajó a mi frente hice el peor escándalo de mi vida. Claro, estaba sola y nadie lo supo. Lo mismo me ha pasado con las cucarachas. Ya han sido varias las veces que me agarro el cabello con las puertas del carro, es algo muy estúpido, el dolor es insoportable y casi siempre me pasa en la cochera de mi casa, en estacionamientos casi desiertos, etc. También se me ha roto el pantalón de la parte de atrás una vez que estaba trapeando, hice el ridículo con un frasco de mermelada cuando no podía abrirlo y ese tipo de detalles parecidos.
¿Suerte que nadie me ve? lo dudo.
Recuerdo que en tercero de primaria me sentaba en esos mesabancos con asiento anaranjado y con la fricción que hacías, la falda se te pegaba a las nalgas. El caso es que traía problemas estomacales y pensé, ingenuamente, que mis flatulencias podrían pasar desapercibidas, así que me dispuse a dejar que mis necesidades fisiológicas hicieran de las suyas. Creo que reprimí el recuerdo de tan frustrante que fue la risa de mis compañeros. En la secundaria lo único que me interesaba era el basketball y en cierta ocasión quise lucirme ante el gran público y ante el niño que me hacía rayar mi cuaderno con su nombre. Lo más excitante del basketball para mí, siempre fue salvar los balones que se creen perdidos y esa vez era una gran oportunidad, así que lo hice, me avalancé hacia las afueras de la cancha, volé como nunca, salvé el balón y me estrellé contra un árbol, dejándome el ojo más morado que las uvas y más hinchado que las bubis de sabrina. En fin, el rumor se corrió por toda la escuela, al grado de decir que me había peleado con una chola. Eso fue bueno, jamás alguien se metió conmigo pero durante varios días no se me quitó el golpe y durante varios meses tuve que soportar la famosa carrilla. Y la última y más actual fue caerme de una silla hacia atrás casi en cámara lenta y con un salón lleno de adolescentes superficiales. Fue todo un show. Aún todo el mundo lo sigue recordando. Ya se imaginarán. ¿A esto le llamán suerte? Casi nunca me pasan cosas tontas enfrente de personas "inteligentes" pero cuando me pasan son para recordarse. ¿Qué será peor?.




♪*****♪
But lately I am beginning to find that I
should be the one behind the wheel.
Whatever tomorrow brings, I'll be there
with open arms and open eyes